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¿Adiós al AOVE en botella de plástico? El sector oleícola opina

¿Adiós al AOVE en botella de plástico? El sector oleícola opina

miércoles 08 de julio de 2020, 13:00h

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El pasado mes de junio, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) publicaba el segundo trámite de audiencia e información pública del Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva que, entre otras prácticas, prohibiría la comercialización de los aceites de oliva vírgenes extra destinados a los consumidores finales en recipientes de plástico, a excepción de los suministrados en envases monodosis. Desde Mercacei hemos querido recabar la opinión de productores, industriales, expertos y operadores oleícolas ante esta medida que ha generado controversia en el sector.

Belén Luque
Presidenta de Acora

“La prohibición resta competitividad a la categoría virgen extra frente a otros aceites”

Sería conveniente analizar el impacto económico que la medida supondría en el consumo de la categoría en zonas productoras. El encarecimiento del producto, pues no existen alternativas de materiales económicamente similares al plástico, podría provocar un mayor resentimiento del consumo de AOVE en el mercado interior. Por tanto, la prohibición resta competitividad a la categoría virgen extra frente a otros aceites, ya sean de oliva o no.

Desde Acora consideramos que el sector debe evolucionar poco a poco en este sentido, por lo que le hemos propuesto al MAPA que incluya esta medida como recomendación y no como prohibición.

Gonzalo Guillén
Consejero delegado y director general de Acesur

No compartimos en absoluto la propuesta. Nos parece que la intención de buscar revalorizar el virgen extra es buena, pero sin duda no es el camino.

Los envases de PET son una tendencia a nivel mundial porque pueden reciclarse al 100%; existe un sistema de recogida y reciclado en España muy eficiente que alcanza mas del 75% de todo el PET comercializado y una demanda de PET reciclado para su reutilización que sobrepasa a la oferta.

Además, el coste de fabricación es mucho más económico y más eficiente para las industrias, lo que repercute en precios más bajos para los consumidores a igualdad de calidad. El PET y el vidrio ofrecen la misma garantía de conservación al aceite de oliva.

La producción de una botella de vidrio emite 2,2 veces más gases de efecto invernadero en su proceso que una botella de PET.

“Hay otras formas de valorizar el aceite de oliva virgen extra que podrían ser mucho más eficaces”

Los costes logísticos son muy elevados para el vidrio, ya que las botellas no pueden ser producidas dentro de las instalaciones donde se envasa el aceite con la contaminación adicional que ello supone al tener que transportarse los envases vidrieras hasta las distintas plantas de envasado.

Igualmente, los costes logísticos de transportar botellas de vidrio desde las plantas de envasado hasta los centros de distribución y posteriormente a las tiendas, suponen una pérdida superior al 35% en espacio y por ende en coste.

Los envases PET son más cómodos, preferidos por los consumidores, más ligeros, exentos de roturas, más seguros y más baratos.A su vez, son una tendencia global en el mundo que afecta a todas los sectores de la alimentación y droguería (lácteos, aceites, refrescos, zumos, etc.) por el menor impacto medioambiental que producen respecto a otros tipos de envases.

Por último, debemos preguntarnos el porqué de esta decisión. ¿Se ha consultado al consumidor? Parece que no, ya que la tendencia es justo la contraria. Hay otras formas de valorizar el aceite de oliva que podrían ser mucho más eficaces como son la promoción genérica y la educación, la segmentación del virgen extra y apoyos a su comercialización (IGP, DOP, variedades, ecológico, etc.), apoyo a las marcas de fabricante que innovan y, por supuesto, la investigación y el lobby ante las autoridades competentes para conseguir “alegaciones nutricionales únicas y exclusivas” que diferencien a los aceites de oliva del resto de las grasas vegetales y así ganarles terreno, porque ese resto de grasas, son nuestra verdadera competencia y contra las que tenemos que luchar para ir poco a poco ganando nuevos consumidores que valoren los aspectos diferenciales cualitativos, analíticos y saludables del aceite de oliva.

Jesús Cuervas
CEO de Jesús Cuervas, Aceites y Derivados

“Necesitamos medidas que aumenten el consumo, no que lo pongan en riesgo”

Me parece una medida que crea grandes inconvenientes y al contrario tiene pocas ventajas. Ha conseguido poner de acuerdo a todo el sector en su contra. Necesitamos medidas que aumenten el consumo, no que lo pongan en riesgo.

Prohibir el envase en el que actualmente se comercializa en España la gran mayoría del virgen extra, es una auténtica temeridad.

Manuel Heredia
Propietario de Cortijo de Suerte Alta

“A medio plazo, la repercusión de sustituir el PET de 5 litros por la lata supondría sólo un encarecimiento de 0,25 euros/litro”

El plástico de un sólo uso tiene los días contados en la UE y esperemos que en el mundo, por lo que debe eliminarse de todo el envasado poco a poco. Hacerlo ahora exclusivamente en el AOVE podría no ser entendido por el consumidor y que se lograse un efecto opuesto al deseado, es decir, que el consumo se desplazase al virgen, al aceite de oliva o al de semillas. A medio plazo, la repercusión de sustituir el PET de 5 litros por la lata de 5 litros supondría sólo un encarecimiento de 0,25 euros/litro, lo que el aceite de oliva virgen extra podría asumir mucho mejor que las otras categorías y aceites, teniendo en cuenta las ventajas en calidad y conservación.

En cuanto a las monodosis, son un desastre para la conservación y calidad del aceite y deberían usarse exclusivamente donde el servicio individual es inevitable -trenes, aviones, hospitales y similares-, pero en el sector Horeca no tienen sentido ni son obligatorias. La situación actual del COVID-19 prohíbe que el consumidor tenga acceso a las botellas, pero no que un camarero presente, explique bien y sirva el o los AOVEs al cliente, lo que beneficiaría al prestigio del establecimiento, al servicio y a la satisfacción del consumidor.

Gabriel Estévez
Responsable de Aceites de Grupo Sovena

“Llama la atención que la medida no llega soportada por un análisis del impacto económico”

En estos días donde tanto hablamos de incrementar el valor del AVOE, resulta que se utiliza una medida que afecta al continente pero no al contenido. Cuando tanto se habla de responsabilidad medioambiental y sostenibilidad en recursos energéticos -tanto de fabricación como en el transporte- se gira en dirección opuesta, creando un escenario claramente anticompetitivo ante otros países envasadores.

Llama la atención que la medida no llega soportada por un análisis del impacto económico tanto en los materiales en sí como en la esperada subida de valor del producto, que siendo claros no cambia y es sólo la percepción del consumidor y cuánto estaría dispuesto a pagar de más en estas condiciones, además ahora no tendría ni opción a elegir. Pienso que esta medida debería haber llegado en la forma de recomendación durante un periodo y, a partir de los resultados, analizar siguientes pasos.

Rafael Alonso Barrau
Director comercial y de exportación de Oro del Desierto

“A nosotros no creo que nos dañe demasiado esta medida, pero a otras empresas sí, por lo que hay que pensar como sector y no individualmente”

Creo que todo lo que sea dignificar, dar visibilidad, imagen y categoría al virgen extra es buena noticia, no obstante regular en exceso no siempre es positivo. En seis meses estamos viendo más normativas nuevas que en 25 años y francamente no se si el nuevo reglamento y la Ley de Cadena Alimentaria servirá para su objetivo, a priori, de proteger la calidad y garantizar precios justos. Nos encontramos con la controversia de poder exportar en PET y no venderlo en el mercado nacional. Además, sí que se podría despachar en plástico monodosis y a profesionales de la hostelería en cocina, pero no al cliente final, y tampoco en las almazaras a los agricultores, lo cual nos parece abusivo dado los bajos precios que reciben. A su vez, las alternativas al plástico son bastante costosas: bag in box, vidrio o lata. Como ejemplo, en Italia el AOVE se vende en vidrio por cultura no por ley, al igual que en Francia. Aquí queremos obligar en lugar de educar, que al parecer es lo único que funciona, si es que funciona, porque desde hace más de tres años las aceiteras irrellenables en hostelería son obligatorias y no se cumple en muchos establecimientos.

Nosotros prácticamente no envasamos en PET, solo segundas marcas las cuales podemos cambiar a lata y no creo que nos dañe demasiado esta medida, pero entendemos que a otras empresas sí, por lo que hay que pensar como sector y no individualmente.

Primitivo Fernández
Director de Anierac

“Rechazamos una medida injustificada y que distorsionaría la competencia”

Esta propuesta no se justifica ni por criterios de calidad ni de seguridad alimentaria, ni de reducción del impacto medioambiental, ni siquiera porque contribuya a una mejora de los precios al olivarero. Todos los envases que estamos utilizando para poner los aceites en el mercado cumplen los estándares más exigentes. La calidad final del producto depende exclusivamente del aceite de oliva virgen extra que contenga.

Esta medida distorsiona la competencia situando a la industria envasadora española en inferioridad de condiciones respecto a nuestros competidores europeos.

Francisco Alcántara
Gerente de Aceite Periana-SCA Olivarera y Frutera San Isidro

“Esta medida puede aportar la ansiada diferenciación y aumento de la percepción de calidad para los AOVEs”

Mi opinión en parte está basada en que la normativa referente a la denominación de las diferentes categorías para la comercialización de aceite de oliva envasado es tremendamente confusa para el consumidor. Una amalgama de denominaciones (aceite de oliva virgen extra, aceite de oliva virgen, aceite de oliva con sus apellidos, recientemente aprobados, suave e intenso), que crea desconcierto en el consumidor por la falta de diferenciación.

Si pongo el foco en el consumidor final, la eliminación de los recipientes de plástico, tal y como ocurre en Francia e Italia, en el envasado de la categoría de mayor calidad supondría una diferenciación visual inmediata respecto al resto de categorías y de aceites; sustituir el envase menos recomendable para la conservación, por envases que preservan adecuadamente las características del AOVE; y un aumento de la percepción de calidad

Centrándonos en nuestro caso de cooperativa productora y envasadora, en el formato familiar de 5 litros, ampliamente vendido, sustituir plástico por lata o bag in box tendría un impacto de aumento en costes en torno al 4-5%. Desde la crisis de 2008, el consumidor nos ha demostrado que la única categoría de aceite que crece en España por ventas en volumen es el AOVE. Se trata de la categoría menos sensible al precio porque el cliente informado asume en su elección de compra ese diferencial en precio.

La sustitución del plástico por lata, bag in box o vidrio podría combatir la banalización o "comoditización" del mercado nacional de AOVE sin llegar a percibirse como un producto elitista, como ejemplo en un sector tan conocido como el vino, ningún consumidor concibe que por comprar vino en una botella de vidrio o en una caja de bag in box se trata de un producto exclusivo.

Estamos ante una medida que puede aportar la ansiada diferenciación y aumento de la percepción de calidad para los AOVEs a cambio de un ligero aumento en costes que estoy convencido que el consumidor aceptará.

Tenemos que hacer cosas diferentes para obtener resultados diferentes y reconducir una visión cortoplacista por una visión de posicionamiento a medio plazo.

Álvaro Olavarría
Director gerente de Oleoestepa

“Es un grave error obligar a comercializar el AOVE exclusivamente en botellas de cristal”

Es un grave error obligar a comercializar el AOVE exclusivamente en botellas de cristal. Con datos Nielsen, en España el 91% de los aceites de oliva vírgenes extra se envasan en formatos de PET, aproximadamente un 8% en cristal y apenas un 1% en latas. A estos datos hay que sumar todo el AOVE que se comercializa en el canal corto, auto consumo de cosecheros y venta directa desde las almazaras a otros clientes.

Si queremos valorizar el aceite de oliva virgen extra comencemos por hacer cumplir el Real Decreto 895/2013 y modifiquemos su artículo único exigiendo que las botellas a disposición del consumidor en el canal Horeca, en el caso de los AOVEs, sea de cristal, correctamente etiquetada y con tapón irrellenable.

José María Penco
Ingeniero agrónomo

“A medio y largo plazo generará un cambio de percepción positivo del consumidor hacia la categoría estrella de los aceites de oliva: el AOVE”

Yo pienso que es una medida cuyas consecuencias hay que analizar a largo plazo, mirando más allá de los primeros meses, o incluso años, de su implantación. Efectivamente si lo analizamos solo a corto plazo es cierto que pudiera tener alguna derivada negativa respecto al consumo del virgen extra frente a otras categorías, o a la necesidad de adaptación de la logística de envasado para ciertos operadores (incluidas las cooperativas), pero a medio y largo plazo, en mi opinión, generará un cambio de percepción positivo del consumidor hacia la categoría estrella de los aceites de oliva: el AOVE. Hay algo que nadie puede dudar: con los actuales parámetros del sector oleícola no nos va bien, por lo tanto tendremos que ser valientes y hacer cosas diferentes para que la situación comience a cambiar.

Si llevamos años intentando transmitir el mensaje de que el virgen extra es un producto diferente, el hecho de que el consumidor vea, sí o sí, que solo se le presenta en envases nobles como la lata o el vidrio no nos cabe duda de que influirá positivamente en esa percepción. Nos guste, o no nos guste, nadie puede dudar que presentar el virgen extra, el aceite más sano y rico entre todos los conocidos, en una garrafa de plástico de 5 litros no es coherente con el mensaje de calidad.

Y luego ante la demanda de garrafas por parte de cierto consumo, sigamos vendiéndoles en ese formato de PET pero bajo la etiqueta de “aceite de oliva virgen”, que es una buena alternativa y que sí es posible seguir ofertándolo en ese formato, y hagámoslo sin bajar el precio respecto al AOVE que ahora mismo le vendemos, simplemente elevemos el precio del virgen extra en los otros formatos. No olvidemos que, hoy por hoy, todavía un porcentaje significativo del aceite producido en España técnicamente es virgen, y de esta forma le podemos dar salida sin correr riesgos de etiquetado. Aprovechemos para dignificar el virgen también como una buena alternativa en grandes formatos, y reservemos el virgen extra, absolutamente intachable, en formatos más dignos.

Mirando a largo plazo esta medida puede conseguir que un niño, que hoy tenga 5 años, dentro de 20 años solo haya visto el virgen extra en formatos adecuados con su categoría, y no dudemos que siendo así tendrá una percepción diferente de esta categoría frente al resto. Pensemos a largo plazo y no nos dejemos llevar solamente por las consecuencias en el periodo inmediatamente después de la implantación.

Destacar finalmente que será necesario dar un periodo amplio de adaptación a la medida, mínimo de tres años, para permitir a cooperativas y envasadores adecuarse a los nuevos formatos desde un punto de vista comercial y logístico.

Manuel Parras Rosa
Catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Jaén (UJA)

“No tiene sentido que hagamos un producto natural como el AOVE y que el proceso no esté libre de contaminación”

Si se da un tiempo de transición a los operadores razonable, estoy totalmente de acuerdo. No en vano, desde la Universidad de Jaén, hemos impulsado el proyecto EVOO PLASTIC FREE. No tiene sentido que digamos que hacemos un producto natural como el AOVE y que el proceso productivo no esté libre de contaminación.

Lo que los consumidores demandan es que el proceso productivo sea virgen extra, no solo el resultado final. Además, esto ayudaría a diferenciar unos aceites de otros. ¿Alguien se imagina un buen vino ofrecido en PET? Lo dicho, tiempo razonable a los operadores, y no envasado en PET.

Soledad Serrano
Presidenta de QvExtra! Internacional

“Con todos los beneficios que puede aportar esta medida, se tiene que llevar a cabo de manera gradual para no perjudicar al sector”

Desde QvExtra ya hemos mandado las alegaciones a la norma de calidad del aceite y en general nos parece bien aunque no se si van a conseguir el objetivo. Complica bastante la operatividad de las almazaras y nos gustaría saber si esos mismos requisitos de calidad van a ser aplicados a los aceites importados porque si no, no solo no ayudaría, sino que perjudicaría al productor español.

Por otro lado, nos parece que se tiene que incrementar el control sobre los productos para que un virgen extra sea de verdad un virgen extra. No tiene sentido que habiendo registrado una cosecha tan corta sin embargo se hayan desplomado los precios del virgen extra. ¿Qué está pasando?, ¿de donde sale ese virgen extra que hay en el mercado? Del enlace de campaña está claro que no.

En cuando a los envases, nos parece correcto que se eliminen las botellas y garrafas de plástico. El virgen extra es un zumo natural de aceituna que se deteriora naturalmente y, por tanto, tenemos que cuidar el envasado para que se conserve mejor. En este sentido, hay otro envase, que es el bag in box, que según estudios realizados por el Ifapa de Cabra, es el que mejor ayuda a la conservación de las propiedades del virgen extra. Aun así, y con todos los beneficios que puede aportar esta medida, nos parece que se tiene que llevar a cabo de manera gradual para no perjudicar al sector, porque lamentablemente en la actualidad el 80% del aceite en España se envasa en plástico. Creemos que la administración tiene que ayudar para que este cambio no suponga una piedra más en el camino de los agricultores y envasadores del sector.

En cuanto a permitir el uso del plástico en la monodosis, en mi opinión me parece una auténtica barbaridad porque se contradice con el fin de esta medida. Por tamaño y ratio de aceite y oxígeno, la monodosis es el peor de los envases para un virgen extra. Comprendo que hay determinados sitios como puede ser una bandeja de un tren o un avión o incluso en un hospital pero en los restaurantes tendrían que estar prohibidas. Para evitar el posible contagio del COVID-19, el aceite de oliva virgen extra lo puede servir el camarero en la mesa e incluso aprovechar así y explicar lo que el consumidor está tomando, ya que se necesita tanta pedagogía.

Aun con todo, si el objetivo de evitar el uso del plástico es por cuestiones de medio ambiente, tendría que ser extensivo para el uso de todos los aceites. Es más, creo que tendría que ser extensivo para todos los productos y en particular el agua. Si sólo lo exigimos para el virgen extra, no conseguimos este objetivo.

Antonio Luque
Presidente de Dcoop

“Encarecerá el producto para el consumidor cuando necesitamos que aumente la demanda”

En esto coincidimos con la gran mayoría del sector porque no creemos que sea oportuna. Sin que beneficie al olivarero, encarecerá el producto para el consumidor, en un momento en que necesitamos que aumente la demanda.

Esto haría del virgen extra un producto elitista, reduciendo su consumo y minimizando la compra de envases grandes, algo contraproducente frente al aumento de producción del mejor zumo natural de aceituna. ¿Tendría sentido hacer esto solo para el virgen extra o para este producto? ¿Y solo en España?

Juan Gadeo
Presidente de Grupo Interóleo

“Esta propuesta ha levantado mucha controversia en el sector y tiene distintas lecturas”

Somos conscientes que esta propuesta ha levantado mucha controversia en el sector y tiene distintas y variadas lecturas. Desde un punto de vista meramente de producto, es interesante puesto que se podría conseguir una demanda histórica que es la fácil distinción de los aceites de oliva vírgenes extra respecto al resto de calidades (sin requerir al consumidor grandes conocimientos de las categorías existentes), y simplemente con el tipo de envase podríamos distinguir aceites de oliva vírgenes extra del resto. Además, desde el punto de vista de la sostenibilidad, es urgente que tengamos menos dependencia de los productos derivados del petróleo como puede ser el plástico o PET.

Pero también es cierto que desde el punto de vista de la comercialización, los formatos de PET facilitan mucho más el consumo del aceite de oliva virgen extra, por lo que circunscribir el uso solo a cristal o lata provocaría un encarecimiento del producto así como una disminución de los formatos disponibles al consumidor, aspecto que a día de hoy no es lo que necesita el sector.

Juan Vilar
Analista oleícola internacional, CEO de Juan Vilar Consultores Estratégicos y profesor permanente de la UJA

“Esta propuesta incrementaría los precios entre un 10 y un 20% por envase”

En un entorno de desequilibrio entre oferta y demanda como el actual, afectado adicionalmente por la caída en la intención de compra en hogares, hostelería, colectividades y restauración, esta propuesta incrementaría los precios entre un 10 y un 20% por envase (sin hablar de inversiones), debido al cambio de recipiente, lo que tendría sus efectos en el consumo contrayéndolo aún más.

En mi opinión, esta medida no es beneficiosa para el sector, y perjudica de nuevo a los olivicultores menos competitivos, pues el usuario final es soberano en la elección de producto y precio.

Fernando García de la Cruz
Director General de Aceites García de la Cruz

“Esta medida es más una zancadilla que una ayuda”

La nueva norma de calidad propone medidas que no están justificadas, entre ellas, la prohibición de comercializar el AOVE en envases de plástico. Precisamente esto lo calificamos más de zancadilla que de ayuda, pues los envases de PET son los más comercializados a nivel nacional. Quien demanda más éste envase y resulta más perjudicado es el agricultor como consumidor de su aceite. ¿El agricultor va a ver en esta medida una alternativa o solución a los problemas que tiene o supondrá un problema más? ¿El consumidor está dispuesto a pagar 30 o 40 céntimos más por litro? Ante la mejora de medidas ambientales, ¿esta es la solución?.

Rafael Sánchez de Puerta
Presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Cooperativas Agro-alimentarias de España

“Se trata de una medida cuyas consecuencias podrían ser mayúsculas”

Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España nos hemos opuesto totalmente a esta prohibición, dado que se trata de una medida cuyas consecuencias podrían ser mayúsculas. En primer lugar, entendemos que la medida no responde a una política de supresión de plásticos en los productos del sector alimentación y bebidas, puesto que solo afecta al AOVE y no a todos los productos ni en los mismos plazos. Por otro lado, es necesario destacar que materiales como el PET no afectan a la calidad del producto y, sin embargo, es valorado muy positivamente por los consumidores por su resistencia, manejabilidad y coste.

No debemos olvidar que el AOVE es un producto de gran consumo y correríamos el serio riesgo con esta prohibición de que el AOVE sea percibido como un producto elitista y provoquemos un trasvase de consumo hacia otras categorías o aceites vegetales. Todos los esfuerzos realizados por el conjunto del sector para que el AOVE sea un ingrediente fundamental en las cocinas de nuestros hogares se irían al traste. El AOVE es un producto imprescindible en nuestra dieta y gastronomía, dada su versatilidad y características nutricionales.

Imponer esta obligatoriedad llevaría consigo un incremento de los costes del producto que acabaría repercutiéndose en el precio que deberá pagar el consumidor. En este sentido, cabe recordar que el aceite de oliva es un producto cuyo consumo es especialmente sensible. No se deben poner impedimentos a este tipo de formatos, dado que son totalmente imprescindibles para dar salida a un volumen importante, más necesario ahora que nunca.

Por último, la repercusión a nivel industrial sería muy relevante ante los cambios a acometer en sus líneas de envasado.

Juan Morales
Morales Navas Comercial Aceitera, S.L.U.

“Esta medida debería ser recomendable, pero no obligatoria”

No creo que sea el momento más adecuado para prohibir el envasado de aceites de oliva vírgenes extra en recipientes de plástico, ya que el mercado necesita más volumen de ventas de envasado y una mayor comercialización para intentar levantar los precios provocados por los grandes volúmenes de existencias que nos encontramos cada año. La medida obligaría a subir los costes de envasado, al ser materiales más caros, con mayores costes de transporte, etc., lo cual provocaría que el consumidor tuviera que pagar unos precios mayores frente a otros productos que son más económicos.

No sería una mala fórmula para los envases de 1 litro y menores, de esta manera podía ser que el consumidor se decantara por comprar volúmenes de envasado mayor, al existir una diferencia económica más notable. Creo que esta medida debería ser recomendable, pero no obligatoria.

Estamos en un momento que necesitamos ampliar la cuota de venta de aceite para que el consumo se eleve y si se incrementa su precio al consumidor tiene que ser por que aumente el valor del producto, no por el precio del envase, ya que para el agricultor no tendría ninguna repercusión económica el aumento de precio por el envase.

José Ramón Díaz
Responsable Técnico de Materias Grasas de Asaja Nacional

“Algunos de los cambios propuestos, por su profundidad, exigen un período transitorio”

El hecho de plantear una nueva norma de calidad supone una actualización de las distintas disposiciones existentes y un camino de cara a presentar a los consumidores aceites de oliva con una calidad incluso superior a los ya existentes en el mercado, a la vez que supone clarificar y dar información del origen de los mismos. Algunos de los cambios propuestos, por su profundidad, exigen un período transitorio para conseguir que la norma se adopte por la totalidad de los agentes que intervienen en el mercado.

Desde Asaja consideramos que en estos momentos no podemos pensar en que la totalidad de las ventas de aceites de oliva a los consumidores finales se haga utilizando únicamente envases distintos a los diferentes tipos de plástico existentes en el mercado para su envasado, ya que en la actualidad son los más demandados en virtud de distintos motivos.

Carlos Mateos
Responsable Técnico del Sector del Aceite de Oliva de COAG

“No me parece mala idea como reconocimiento de la máxima categoría de calidad”

No me parece mala idea como identificación y reconocimiento de la máxima categoría de calidad y para fortalecer e impulsar la calidad en la producción de aceite de oliva.

Se trata de una categoría infravalorada por el consumidor y banalizada por la industria y la distribución y debe darse un impulso con una campaña específica ante los consumidores, aunque se debería establecer una excepción para los envases utilizados para suministro directo de la almazara para autoconsumo de los propios productores.

Cristóbal Cano
Secretario de Aceite de Oliva de UPA

“Supone un avance en la imprescindible diferenciación del AOVE e indirectamente una limitación a los posibles fraudes”

En nuestra opinión hay que partir de la base de que el aceite de oliva ha sufrido durante décadas un proceso de banalización del producto que ha limitado el conocimiento por parte los consumidores de las bondades del aceite de oliva virgen extra, incluso de las diferencias entre categorías.

Por este motivo entendemos que es necesario potenciar todas las herramientas que ayuden al consumidor a valorar la importancia del aceite de oliva virgen extra y en consecuencia consideramos que supone un avance en esa imprescindible diferenciación del AOVE frente a otras categorías y que indirectamente también puede suponer una limitación a los posibles fraudes. Junto a esto, no cabe duda que tienen que incentivarse otras medidas que impulsen un mayor porcentaje de producción de virgen extra y que pasan fundamentalmente por el adelanto de la cosecha.

Esta medida de prohibir el plástico para los AOVEs implica el uso de otros materiales como el vidrio, lata o el formato “bag in box”, que, en nuestra opinión, transmiten una mejor imagen que una garrafa de plástico de 5 litros en el lineal de la distribución.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que hay algunas salvedades a la norma como puedan ser los AOVEs que el olivarero retire de su cooperativa o los que tengan como destino la industria agroalimentaria y no la venta al público, junto con un periodo de transición de la medida hasta el año 2023.

José Manuel Bajo Prados
Secretario General del Consejo Regulador de la DOP Baena

“Es una medida que afecta clara y negativamente a la capacidad de competir de los operadores del mercado”

Aunque en principio pudiera no parecer una mala iniciativa, que se justifica en el intento de incrementar la imagen de calidad de los aceites de oliva vírgenes extra, es una medida que afecta clara y negativamente a la capacidad de competir de los operadores del mercado.

El efecto directo e inmediato de la aplicación de esta medida supondría una pérdida de competitividad de los aceites de oliva vírgenes extra envasados en España, frente al resto de categorías de aceites de oliva, con una irremediable pérdida de mercado.

Si lo que se pretende es aportar valor, imagen y prestigio a los aceites de oliva vírgenes extra, en mi opinión, deben implementarse medidas encaminadas a generar cultura y conocimiento a los consumidores, elementos que, sin duda, aportarán valor al producto y, con el paso del tiempo, éstos demandarán envases de materiales nobles para un producto cuya nobleza está más que justificada.

Enrique Delgado
Secretario General de Infaoliva

“Veremos la tendencia de pasarse a los aceites de oliva vírgenes”

Creo que es una medida que va a afectar más negativamente que positivamente porque existe un gran segmento de cosecheros y de familias que compran cantidad en este tipo de envases de 5 litros, por comodidad, por espacio, etc. A partir de ahora, si son amantes de aceite de oliva, veremos la tendencia de pasarse a los aceites de oliva vírgenes, a los cuales no les afecta la norma.

También nos surge una pregunta: ¿Por qué a los aceites sí y al resto de productos no (agua, refrescos…)?

Cristóbal Gallego
Presidente del sector oleícola de Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén

“Correríamos un serio riesgo de que el AOVE sea percibido como un producto elitista”

Creemos que esta propuesta tiene que ser ampliamente debatida. En una primera valoración, entendemos que puede suponer un paso atrás que implicaría una pérdida muy importante de consumo del AOVE, algo por lo que se lleva luchando años, dedicando recursos para fomentar su consumo. Con esta medida el consumo de AOVE podría verse muy reducido en favor de otras categorías de aceite de oliva, en el mejor de los casos, o por otra grasa vegetal diferente al aceite de oliva. No debemos olvidar que el aceite de oliva virgen extra es un producto de gran consumo y correríamos un serio riesgo de que sea percibido como un producto elitista.

Por otro lado, es necesario destacar que materiales como el PET no afectan a la calidad del producto y, sin embargo, es valorado muy positivamente por los consumidores por su resistencia, manejabilidad y coste. Imponer esta obligatoriedad llevaría consigo un incremento de los costes del producto que acabaría repercutiéndose en el precio que deberá pagar el consumidor.

Pero la norma de calidad es algo más, y para nosotros una propuesta de gran valor es contemplará un sistema de trazabilidad telemático, cuyo objetivo es monitorizar todos los movimientos a tiempo real tanto dentro de las instalaciones entre operadores como fuera de ellas. Resulta imprescindible, y así lo venimos demandando desde hace años, disponer de herramientas eficaces de este tipo en la lucha contra el fraude, garantizando a los consumidores la autenticidad del producto, lo que supone una de las mejores defensa hacia el esfuerzo que están realizando los productores por tener un producto de calidad.

Antonio Gallego
Director Comercial del Grupo Migasa

“Limitando los tipos de envases solo conseguimos hacer más pequeño el lineal”

No creo que esta medida ayuda a aumentar el consumo que es lo que de verdad necesitamos. Se necesita diversidad de posibles envases y de diversos formatos para ofertar al consumidor con el fin de que este elija. Limitando los tipos de envases, solo conseguimos limitar la oferta y hacer más pequeño el lineal.

Una de la claves para incrementar el consumo es agrandar la oferta de aceites con diversos tipos de envases y diferentes opciones para el consumidor, y esta ley va en contra de esto.

Francisco Serrano
Presidente de Almazaras de la Subbética

Me parece una barbaridad. Si esta propuesta continúa adelante se consumirá menos virgen extra.