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AOVETENDENCIAS Brasil: el inmenso potencial de consumo del AOVE

AOVETENDENCIAS Brasil: el inmenso potencial de consumo del AOVE

jueves 24 de septiembre de 2020, 12:13h

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Durante un largo periodo de tiempo, el consumo de aceite de oliva en Brasil se redujo a las colonias de inmigrantes europeos, principalmente las procedentes de la zona mediterránea, como los portugueses, italianos y españoles. No obstante, el cambio en los hábitos alimentarios de la población brasileña y la creciente preocupación por la salud han propiciado que el AOVE sea un producto con un gran potencial de consumo, tal y como se destaca en este nuevo artículo de AOVETENDENCIAS.

El aceite de oliva es un producto con un potencial inmenso de consumo entre los brasileños. En el caso de los países no productores, Brasil es el segundo gran importador de aceites de oliva, con 90.000 toneladas en el año 2019. Hay que tener en cuenta que Brasil prácticamente no produce aceite de oliva y las importaciones representan el 100% del consumo.

Para los brasileños, el consumo de este producto está muy relacionado con la salud y esa relación viene de lejos por nuestros antepasados portugueses, españoles, italianos, griegos, árabes y de otros orígenes.

La gastronomía nacional brasileña considera el aceite de oliva como un producto complementario

Un factor que impide un mayor consumo es el precio, si consideramos también el de los otros aceites comestibles que abundan en el mercado interno y que son más asequibles para los consumidores nacionales.

La gastronomía nacional brasileña considera el aceite de oliva como un producto complementario y tanto en los restaurantes como en los establecimientos donde sí se consume aceite se utiliza para aliñar las ensaladas. Raramente se percibe otro uso del mismo. También es inusual que programas de televisión dirigidos al público en general llamen la atención sobre la importancia del aceite de oliva, sus bondades y sus beneficios. Para la clase social media, el aceite de oliva es considerado un alimento caro y muchas veces elitista, si bien desde hace tiempo he observado algunos cambios con relación a la utilización del aceite de oliva, aunque la evolución aún es lenta.

En las redes sociales se hace referencia a la utilización del aceite de oliva, pero en general esas informaciones no sirven para aclarar la importancia de este producto en la cocina. Se trata de mucha gente hablando de aceites pero sin conocimiento, lo que no ayuda al consumo. El reflejo de todo esto es la gran cantidad de aceites de mala calidad que hay en los puntos de venta a precios elevados. Creo que un gran trabajo de información sobre los aceites de calidad, sus bondades y su gran importancia para la salud en nuestro territorio, por parte de quien realmente conoce este tema, se reflejaría en el aumento de su consumo.

Otro dato que genera confusión es la cifra de consumo per capita de los brasileños, ya que se elabora con medias considerando la población general del país, llegando a la conclusión de que los brasileños consumen cerca de 0,4 litros de aceite de oliva al año, lo que no refleja la realidad. Para tener un dato más fiable y más correcto tendríamos que considerar un cuarto de la población de Brasil, es decir unos 50 millones de personas que son más o menos las que pueden o tienen potencial de consumir aceite de oliva según su poder adquisitivo o que pueden comer en restaurantes donde están a disposición algunos aceites, por lo que el consumo en Brasil se situaría mucho más cerca de 1,6 litros por persona/año que de 0,4 litros.

Brasil es el mercado que tiene el mejor potencial del mundo para consumir aceites de calidad

En mi opinión, el mercado brasileño tiene potencial para consumir mucho más aceite. Así, con un trabajo bien hecho el consumo en Brasil puede facilmente duplicar su tamaño, ya que la población está abierta y receptiva porque, de manera general, tienen una gran preocupación por la salud y los aceites de oliva cuentan con muy buena aceptación en nuestro país por ser un producto que ayuda a preservarla y mantenerla.

Nuestra gastronomía prácticamente no utiliza el aceite de oliva en sus platos más característicos y tradicionales. Tenemos una gastronomía muy diversa en función de las distintas regiones del país, que incluye muchos productos locales de cada región. Los brasileños consumen carne de vaca, cerdo y pollo, del norte al sur de Brasil; y mucho pescado en las zonas costeras; así como platos diversos que llevan arroz, mandioca y maíz. Se trata de un mundo culinario a descubrir y que se debe acrecentar con los aceites de calidad para crear otros y nuevos sabores y que nuestra gastronomía sea más rica e interesante.

No tengo ninguna duda de que Brasil es el mercado que tiene el mejor potencial del mundo para consumir aceites de calidad y las estadísticas, a lo largo de los años, nos lo han demostrado. Los picos de compra de aceite de oliva en nuestro país no tienen nada que ver con la voluntad de los brasileños, pero sí con la inestabilidad comercial que de cierta forma perjudica al mercado.