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El aceite de oliva español goza de una imagen de calidad y prestigio en Guatemala

El aceite de oliva español goza de una imagen de calidad y prestigio en Guatemala

miércoles 13 de enero de 2021, 11:23h

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El aceite de oliva español goza de una imagen de calidad y prestigio en este país centroamericano, por lo que el consumidor guatemalteco está dispuesto a pagar un precio mayor por este producto debido a su origen. Asimismo, la gastronomía española está muy bien valorada en Guatemala, lo que contribuye a que el aceite de oliva español esté mejor considerado que el italiano, a diferencia de lo que ocurre en otros países.

Así se desprende de un estudio de ICEX España Exportación e Inversiones en el que señala que, aun así, no conviene olvidar que Guatemala es un mercado de precios, por lo que habrá que reducirlos si se pretende llegar a un segmento más amplio de consumidores.

El sector del aceite de oliva en Guatemala es un sector todavía inmaduro, que aún no se ha desarrollado hasta alcanzar su potencial máximo, por lo que presenta grandes oportunidades para los exportadores españoles.

Según este informe, el consumo de aceite de oliva se ha ido incrementando con el paso de los años en el país, a medida que aumentaba el consumo de productos mediterráneos y saludables con la mejora del nivel de vida de la clase media de Guatemala.

La evolución de las importaciones guatemaltecas de este producto ha seguido una tendencia positiva en los últimos años, alcanzando en 2019 un valor de 5,2 MUSD. El 59 % del valor de las importaciones de aceite de oliva en 2019 corresponde al aceite de oliva virgen y el 37 % a otros aceites de oliva.

España se ha convertido en el principal proveedor de aceite de oliva en Guatemala (en 2019 representó casi el 82 % del valor total de las importaciones de este producto), seguido de Italia (12 %) y Estados Unidos (4 %), representando el resto sólo algo menos del 2%. Según ICEX, este mercado es importante para las empresas españolas productoras de aceite de oliva, ya que al no ser Guatemala un país productor, depende en su totalidad de las importaciones.

Desde la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y los países de Centroamérica en 2013, se aprecia una clara tendencia al alza de las importaciones guatemaltecas provenientes de España y de Italia. Este acuerdo supone que los países europeos pueden competir con mayor facilidad en el mercado guatemalteco frente a los países que disfrutan de un tratado de libre comercio con Guatemala, como Estados Unidos, México, Chile y el resto de Centroamérica. El arancel para los productos procedentes de Europa pasó a ser del 0%.

La predominancia del producto español se debe a la positiva percepción de la marca española en Centroamérica y a la cercanía cultural y lingüística a la hora de hacer negocios.

En Guatemala no existe cultura de consumo de aceite de oliva, tal y como se conoce en España, siendo considerado un artículo importado de lujo cuyo consumo está reservado para ocasiones especiales. Muestra de ello es que en los lineales de algunos supermercados se suele dejar sólo una muestra de exposición, para que el cliente solicite el producto en la caja registradora. Dado el alto precio (más del doble que el aceite de maíz), se suele vender en formatos menores, de 500 ml. y 200 ml., en envases de vidrio, lata o PET, aunque cada vez es más común encontrar los formatos de litro, dos litros y cinco litros.

El aceite de oliva llega al consumidor final a través de los canales minorista y Horeca. La distribución minorista se realiza principalmente a través de supermercados, grandes superficies y tiendas gourmet. Las grandes superficies y supermercados suponen sólo un 40% de las ventas de alimentación en Guatemala, pues están enfocados hacia clientes de ingresos medios/altos. El resto de los consumidores sigue realizando sus compras en mercados y en pequeñas tiendas de barrio.

Por otro lado, más del 70 % de los supermercados están situados en Ciudad de Guatemala, aunque ya tienden a expandirse por el resto del territorio nacional y, dentro de la capital, en las zonas donde está aumentando la construcción de viviendas. La introducción de un producto en Guatemala depende de la representación local y el contacto personal. Normalmente, la manera de introducir un producto en supermercados e hipermercados es contratar un distribuidor local, especialmente si este ya está trabajando con otros productos en dichas cadenas.