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Nicola Amenduni: 'Nosotros no especulamos, somos transparentes'

Nicola Amenduni: "Nosotros no especulamos, somos transparentes"

Entrevista al presidente de Gruppo Valbruna y Amenduni Nicola SpA

Un siglo de existencia, una mente privilegiada y una desbordante vitalidad. Perteneciente a una de las familias más importantes de Italia, Nicola Amenduni, presidente de Gruppo Valbruna y Amenduni Nicola SpA, es un incansable contador de historias y antiguo productor de cine que conquista por su humildad y sencillez. Nos hallamos, sin duda, ante un personaje único. Toda una lección de vida. Publicamos un extracto de la entrevista principal del próximo Mercacei Magazine 93.

El Gruppo Valbruna está integrado por una treintena de empresas repartidas por todo el mundo y emplea a más de 3.000 trabajadores. Controlado y gestionado por la familia Amenduni, su actividad principal es la producción de aceros inoxidables especiales en la Acería Valbruna (Vicenza), de los que una pequeña parte son transformados posteriormente en maquinaria oleícola en sus instalaciones de Bari. De hecho, Amenduni Nicola SpA, empresa pionera en el diseño y fabricación de maquinaria e instalaciones para la extracción de aceite de oliva, es hoy la única del mundo que realiza todas las fases industriales partiendo de las materias primas.

Más de un siglo ha transcurrido desde que en 1905 Michele Amenduni, un pugliese que trabajaba en el sector de la mecánica y de la fundición, fundase en Bari Amenduni Nicola SpA. Hoy día, el Gruppo Valbruna, líder en la producción de aceros especiales -y la más moderna acería privada de Europa-, es uno de los principales proveedores de maquinaria oleícola e instalaciones para extracción de aceite de oliva a nivel mundial, y es el único que lleva a cabo todo el ciclo de producción partiendo de las materias primas. Don Nicola, ¿Amenduni es como su padre la soñó?

Sí. Mi padre falleció con 54 años y durante 12 años tuve que trabajar por el día y estudiar por la noche, hasta la universidad. Trabajar, trabajar y trabajar, eso es lo que aprendí de mi padre. Yo he sido autodidacta, he aprendido a hacer muchas cosas con mis propias manos. Y siempre he supervisado a los trabajadores, a los operarios. Yo ganaba 10 liras a la semana y le dije a mi padre que quería ganar más dinero, que no era justo. Así que me enseñó a reparar manómetros, que eran esenciales, porque si el manómetro no era bueno, la prensa podía explotar. Reparaba 20 manómetros cada día, era algo muy sencillo en lo que no tardaba más de tres minutos, y cada manómetro reparado eran 50 liras, de modo que pasé de ganar 10 a 1.000 liras.

Ya desde el principio, Amenduni marcó su impronta, construyendo las prensas más robustas y creando la bomba hidraúlica más versátil y fiable. Un espíritu innovador que forma parte del ADN de la empresa…

Amenduni ha hecho caer a muchos competidores. Desde el principio siempre hemos pensado en el bien de los clientes, cuando ni siquiera teníamos oficina y firmábamos los contratos con los clientes en un café. Algunos esperaban dos años para recibir la máquina, porque sabían que la maquinaria de Amenduni nunca se rompía ni necesitaba repuestos. Y esta sigue siendo la filosofía de Amenduni, no vender repuestos, porque nuestro negocio es vender máquinas, no repuestos.

¿Cuál diría que es el secreto del éxito de Amenduni?¿Quizás radica en fabricar cada máquina como si fuera única y no como una simple pieza de una gran producción en serie?

En Amenduni siempre hemos controlado perfectamente todo el acero, todas las materias primas al milímetro, ahí radica el éxito. Nosotros vendemos aceros especiales para uso nuclear, para turbinas, para automoción, para la industria naval y aeronáutica… contamos con 45 sucursales comerciales o puntos de venta de nuestra acería a nivel mundial, conozco lo que ocurre en el mundo. El cliente siempre está por delante, hay que respetarlo y lograr su plena satisfacción.

En un sector tan competitivo como este, ¿qué otros valores añadidos aporta Amenduni frente al resto de fabricantes y proveedores?

Nosotros no especulamos. Somos transparentes. El dinero no me sirve, es sólo un medio. El valor añadido de Amenduni comienza por la calidad de la materia prima, el acero. Somos el único fabricante del sector que posee el ciclo completo porque partimos del acero, tenemos nuestra propia fábrica de acero.

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