En concreto, según ha informado la organización agraria, el pasado miércoles se alcanzaron rachas de viento de entre 100 y 120 kilómetros por hora, lo que ha provocado daños de consideración en naves agrícolas y ganaderas, afectando a cubiertas, cerramientos y otras infraestructuras básicas para el desarrollo de la actividad. En estos momentos, los técnicos de Asaja están recopilando información para evaluar el alcance de los desperfectos sufridos.
Asimismo, según Asaja de Ciudad Real, estas fuertes rachas de viento han tenido un impacto muy negativo en el olivar, ya que han tirado al suelo una gran cantidad de aceituna que aún quedaba por recoger, lo que supone pérdidas económicas muy importantes para los olivareros de la provincia. "El viento también ha causado graves daños en plantaciones jóvenes, llegando incluso a tronchar por completo los árboles, lo que supone la pérdida total de la inversión realizada por los agricultores y un serio contratiempo para explotaciones", ha precisado, al tiempo que ha indicado que a ello se suman los daños ocasionados por el agua, con siembras anegadas en algunas zonas, que podrían comprometer el normal desarrollo de los cultivos si la situación se prolonga en el tiempo.
Desde Asaja de Ciudad Real han insistido en la necesidad de realizar una valoración exhaustiva de los daños y ha recordado a los agricultores afectados que se pongan en contacto con la organización para canalizar la información y estudiar posibles medidas de apoyo y compensación ante una situación "que vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad del sector agrario frente a los fenómenos meteorológicos extremos".
La organización ha afirmado que continuará realizando un seguimiento permanente de la evolución del temporal y de sus consecuencias en el campo ciudadrealeño.
