Con esta apuesta, según Citoliva, estos insectos beneficiosos desempeñarán un papel protagonista en el olivar. Así, pasarán a actuar como aliados del propio cultivo con el objetivo de controlar las principales plagas, reducir el uso de pesticidas y favorecer un olivar más vivo y equilibrado, reforzando su funcionamiento natural.
El centro ha explicado que, durante décadas, la respuesta habitual frente a plagas como el algodoncillo o la mosca del olivo ha sido el uso intensivo de fitosanitarios. "Se trata de una solución eficaz a corto plazo, pero con efectos colaterales bien conocidos: aumento de costes, aparición de resistencias, pérdida de biodiversidad y una creciente presión normativa y social para reducir su uso", ha añadido.
En concreto, Citoliva desarrollará un trabajo de análisis y seguimiento en campo que permitirá comprender cómo evolucionan las comunidades de insectos beneficiosos y qué papel desempeñan en el equilibrio del olivar. A través de estudios entomológicos y la observación continuada, el centro tecnológico creará las condiciones necesarias para que la fauna auxiliar sea capaz de actuar de forma eficaz y sostenida frente a las plagas, manteniéndolas por debajo del umbral de daño económico y reforzando, con conocimiento y planificación, un sistema de control que nace del propio funcionamiento natural del cultivo.
“No se trata de eliminar tratamientos de golpe, sino de reducir su dependencia y hacer el sistema más inteligente”, ha precisado María Dolores Jiménez, gerente de Citoliva. A lo largo del proceso, los técnicos del centro analizarán la presencia y actividad de estos aliados naturales, realizarán seguimientos periódicos y traducirán los datos en decisiones prácticas de manejo, integradas en la gestión habitual de la finca.
Gracias a este enfoque, el servicio AGRO·LIVE Aliados Naturales, desarrollado por Citoliva, permitirá reducir de forma progresiva el uso de insecticidas, con el consiguiente ahorro económico y menor dedicación a tratamientos. También favorecerá la obtención de aceitunas y aceites sin residuos químicos, cada vez más valorados por los consumidores, al tiempo que refuerza el equilibrio ecológico del olivar y su capacidad de autorregulación frente a las plagas, según ha resaltado la entidad.
