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José Manuel Bajo (Sectorial Nacional del AOV con DOP): 'Es un error estratégico continuar posicionando el aceite español como el más barato de cara a los compradores de EEUU, Japón o China'

José Manuel Bajo (Sectorial Nacional del AOV con DOP): "Es un error estratégico continuar posicionando el aceite español como el más barato de cara a los compradores de EEUU, Japón o China"

miércoles 24 de junio de 2020, 11:39h

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El secretario ejecutivo de la Sectorial Nacional del Aceite de Oliva Virgen con Denominación de Origen Protegida, José Manuel Bajo, analiza en esta entrevista con Mercacei la evolución de la comercialización y el consumo del AOVE con este distintivo de calidad y su conocimiento por parte de los consumidores, así como la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria, la futura Política Agraria Común (PAC) o la crisis de precios del sector.

¿Cómo ha evolucionado la comercialización de AOVE con DOP a nivel nacional e internacional en los últimos años?

En los últimos años la comercialización de aceites de oliva vírgenes con DOP ha experimentado un crecimiento moderado pero sostenido, que lejos de disminuir como otros tipos de aceite en el mercado español, ha venido consolidándose. Los consumidores aprecian cada vez más la diferenciación en los vírgenes extra, y prueba de ello es la gran cantidad de nuevos proyectos exitosos que se han puesto en marcha en la última década.

“El consumidor, cuando conoce el aceite oliva virgen extra, busca la diferenciación de las DOPs”

Recientemente, la Comisión Europea ha presentado la nueva estrategia denominada “De la granja a la mesa”. ¿Cómo afecta esta iniciativa a las DOPs?

Sin duda, desde la UE se sigue teniendo una visión desenfocada de cuál ha de ser el futuro de las producciones europeas -en todo tipo de productos-.

Con esta iniciativa, que hasta donde conocemos no va acompañada de ninguna medida encaminada a fortalecer la imagen de excelencia de los productos agrícolas europeos, solo se establecen trabas a la producción sostenible en términos económicos, al tiempo que no se deja claro si el nivel de exigencia para las importaciones de terceros países será el mismo que las del producto interior.

Perderemos competitividad frente a terceros.

El pasado mes de febrero se aprobó Real Decreto-ley 5/2020 por el que se lleva a cabo una modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria relativa a mejorar la posición negociadora y a lograr el justo reparto de los costes generales. A juicio del sector, esta norma incluye medidas difíciles de aplicar que pueden ser perjudiciales para el sector. ¿Cómo valora esta norma? ¿Cree que es una herramienta necesaria y beneficiosa para el sector?

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación no ha contado con las Denominaciones de Origen Protegidas para conocer la opinión de “los que trabajan por y para la calidad” y eso dice mucho de nuestra opinión.

Es una norma con la que se han pretendido resolver problemas de una forma un tanto extraña.

Sirva como ejemplo la medida que obliga a los fabricantes a “vender por encima de los costes de producción”: intentar fijar precios en origen sin contar con el funcionamiento del mercado y, al mismo tiempo, permitiendo la entrada de productos de terceros países o algunos países comunitarios que no tienen esas limitaciones, no lleva sino a empeorar la situación en el comienzo de la cadena, al tiempo que se genera una enorme inseguridad jurídica para los operadores.

Desde la Sectorial opinamos que las reformas deberían ir encaminadas a dar valor a las producciones, no a intervenir en los mercados. Si asumimos que hay prácticas contrarias a la legalidad -como venta a pérdidas o competencia desleal- habrá que perseguirlas.

En materia de comercio exterior, ¿qué mercados destacaría para las DOPs de AOV?

Teniendo en cuenta que la UE es mercado interior, y que ha de ser una de nuestras prioridades, sin duda alguna Estados Unidos sigue siendo un mercado principal, así como el sudeste asiático, Japón y China. Todos ellos son mercados muy interesantes con consumidores que ya aprecian las DOPs en otros productos como el vino. Cuando conocen el virgen extra y se les explica que el modelo de Denominación de Origen Protegida es el mismo que certifica los vinos franceses…¡Bingo!

¿Cómo están beneficiando los acuerdos comerciales de la UE con terceros países (Vietnam, Singapur…) a las DOPs?

De momento nos está beneficiando la protección de los nombres de las DOPs, que hasta ahora solo estaban protegidos en caso de registro en las distintas oficinas de patentes y marcas. Son mercados interesantes, emergentes, pero aún muy vírgenes.

“El volumen total de AOVE envasado con DOP ha aumentado un 650% respecto a 1990”

¿Está afectando la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos al AOV con DOP?

Los aranceles se aplican al producto envasado con origen España, por lo que efectivamente el aceite envasado con DOP tiene esa dificultad de acceso al mercado estadounidense.

Sin embargo, el lado positivo es que la mayor parte de los aceites comercializados con Denominación de Origen Protegida en Estados Unidos, son aceites posicionados en el mercado por su enorme calidad y sus grandes cualidades diferenciales, con precios de venta que los sitúan en un segmento en el que su comprador, creemos, no percibirá la subida, o el distribuidor podrá absorberla con sus márgenes.

Por este motivo, consideramos que es estratégico situar el aceite de oliva español en un rango alto de calidad y diferenciación, y pensamos que es un error estratégico continuar posicionándolo como el aceite más barato que un comprador de Estados Unidos, Japón o China pueda adquirir en el supermercado.

La implementación del panel test continúa siendo objeto de debate en el sector y en reiteradas ocasiones la Sectorial Nacional del AOV ha manifestado su defensa…

Es natural que defendamos una de las pocas herramientas que tenemos los productores de aceites de oliva vírgenes de hacer valer la diferenciación percibida. Es necesario que España se caracterice por la defensa de la calidad y la diferenciación, y el panel test es una herramienta que, si bien no está exenta de problemas, es la única existente que discrimina por calidades.

España ya cuenta con la primera IGP de AOVE tras la inclusión de la Indicación Geográfica Protegida "Aceite de Jaén" en el registro europeo de DOPs e IGPs. ¿Cómo valora este reconocimiento? ¿Cómo cree que se complementará con las DOPs?

Desde la Sectorial debemos ser escrupulosamente respetuosos con todas las iniciativas que vayan apareciendo.

“El AOVE con DOP es uno de los pocos refugios que le queda al productor para dejar de perder valor frente a las marcas de distribuidor”.

Supongo que las tres Denominaciones de Jaén, y sus productores, habrán valorado las ventajas e inconvenientes de esta iniciativa y, en consecuencia se habrán posicionado.

En todo caso, le deseamos mucho éxito.

¿Cuáles son las cifras de consumo de AOV con DOP en España y en el exterior? ¿Qué perfil de consumidor adquiere estos aceites?

En el ejercicio 2018, según los últimos datos presentados por el Ministerio de Agricultura, el consumo de aceite oliva virgen extra con DOP se situó en 30.700 toneladas, de las que 24.300 t., se comercializaron en España.

Parecería poco si no se analizase esta cifra que significa, aproximadamente, el 30% de todo el aceite oliva virgen extra comercializado con marca de fabricante en nuestro país.

Los consumidores se han polarizado en el consumo del AOVE, y quien quiere aceite de oliva virgen extra “a secas” directamente se dirige a la marca de distribuidor; por el contrario, el consumidor que quiere un aceite oliva virgen extra diferente, directamente está consumiendo Denominación de Origen Protegida.

La clara tendencia es que el consumidor, cuando conoce el aceite oliva virgen extra, busca la diferenciación de las DOPs.

¿Son conocidos estos distintivos de calidad a nivel nacional e internacional?

No hay si no que mirar con perspectiva histórica la evolución de las cifras totales de envasado o, de forma más determinante, en el peso específico que tienen en el conjunto de la producción española.

Hoy el volumen total de aceite de oliva virgen extra envasado con Denominación de Origen Protegida ha aumentado un 650% respecto a cifras de 1990. Y en cuanto a producción, ya significa en torno al 25% del total producido en España.

“Sin calidad y sin diferenciación, el aceite de oliva español tiene todas las de perder, no habrá quien lo sostenga”

Desde la perspectiva del aceite de oliva virgen extra envasado, el comercializado con DOP significa en torno al 30% del total del AOVE envasado con marca de fabricante. Esto nos indica que, muy posiblemente, es uno de los pocos refugios que le quedan al productor para dejar de perder valor frente a las marcas de distribuidor.

Esta circunstancia, aunque con proporciones diversas, también se da en otros países productores de nuestro entorno, como son Italia, Grecia o Francia.

Por tanto, desde las DOPs tenemos el deber y el honor de defender la calidad y diferenciación en el aceite de oliva, desde una perspectiva de sostenibilidad.

En otras palabras, sin calidad y sin diferenciación, el aceite de oliva español tiene todas las de perder, no habrá quien lo sostenga.

¿Qué valor tienen las DOPs ante situaciones de desconfianza en cuanto a origen o calidad por parte de los consumidores?

Las DOPs y sus Consejos Reguladores garantizamos el origen y las características de los productos que llevan el nombre de la Denominación. Esto es, un aceite de oliva virgen extra de la DOP Baena está controlado desde el olivar a la botella, por lo que, si en la etiqueta aparece virgen extra, sin duda lo es, y sin lugar a dudas está producido en nuestra comarca y bajo nuestro control. ¡Es español!

Los productos con DOP son los productos más controlados y garantizados, en todos los aspectos, de cuantos se encuentran en el mercado. Y sobre esto no puede caber duda alguna.

Lo que debemos valorar, y en las Denominaciones ya lo estamos haciendo, es que cuando estamos usando una marca de tanto valor y peso en la economía como el nombre de nuestro país, España, debemos ser conscientes de que cualquier accidente, comentario desafortunado, crisis o mal uso, puede afectar a una innumerable cantidad de productos que también ondean esa bandera, por lo que hay que vigilar su uso.

En el marco de la nueva PAC, ¿qué medidas son necesarias para aportar valor a las producciones y primar a los olivicultores inscritos en DOPs?

Los productos producidos en Europa no pueden significarse nunca por ser los más baratos. Eso es imposible. Europa debería trabajar en una PAC que no solo sirviese para subsidiar a los agricultores, porque tienen mayores costes, para impedir que decaiga la producción alimentaria y que los habitantes de zonas rurales las abandonen, sino que debe servir para competir en materia de excelencia.

“Los productos con DOP son los más controlados y garantizados de cuantos se encuentran en el mercado”

En ese sentido pedimos no solo a la Unión Europea, sino principalmente a nuestras autoridades españolas, que apuesten por primar la calidad y la diferenciación como elemento estratégico de competitividad, y que esa prima se defienda en las negociaciones de la PAC.

Desde la Sectorial Nacional de AOV con DOP, ¿cuáles cree que son las posibles soluciones a la crisis de precios que vive el sector?

La propuesta marco que hacemos desde el la Sectorial Nacional del AOV con Denominación de Origen Protegida, significa un cambio en la visión de los elementos de desarrollo de la agricultura y la agroindustria de nuestro país, pasando de primar el volumen de las producciones y el tamaño de las empresas agroalimentarias, a reconocer la calidad de las producciones como un elemento estratégico de competitividad, y a incentivar el desarrollo de la actividad agrícola y ganadera ligada a la calidad, el origen y la diferenciación.

Entendemos que se debería caminar para reconocer la importancia de las producciones agrícolas y con calidad diferenciada, ligadas al origen, y el papel de nuestros agricultores y ganaderos, con la misma intensidad y con medidas análogas a las empleadas para el desarrollo y protección de la agricultura ecológica.

Asimismo, entendemos que debería establecerse un control más exhaustivo de las importaciones de aceites de oliva, así como del destino de éstas, ya que, en nuestra opinión, podrían ser utilizadas para el abastecimiento de los mercados empleando el “origen España” de forma incorrecta.

En cuanto a los planteamientos en pro de la regulación de la oferta o su concentración, entendemos que es una medida de difícil implementación si lo que pretendemos es obtener resultados de aumento o regulación de precios. Sirva de ejemplo la presente campaña: con una disminución de la oferta productiva de un 40%, los precios siguen en caída libre, por lo que qué tipo de regulación de la oferta haría falta y hasta qué volumen.

“Se debería orientar la promoción del consumo nacional a conseguir nuevos consumidores y más formados”

Opciones como la limitación de las nuevas plantaciones -medida de aplicación ciertamente complicada, con la que evitaríamos a futuro un mayor crecimiento de la oferta- o la fijación de un precio mínimo de venta, al estilo del precio de intervención o de los sistemas de protección de la leche en centro Europa -casi imposible de establecer debido a las limitaciones que marcan la UE o la Organización Mundial del Comercio (OMC)- podrían estudiarse, pero ninguna de estas medidas, bien por falta de efectividad, bien por dificultad en su implementación, parece que puedan aportar luz al futuro del aceite de oliva.

Necesitamos una PAC orientada a aportar valor a las producciones y a generar riqueza en nuestras comarcas olivareras, a través del incremento del valor del producto. Una PAC que prime la conservación de variedades autóctonas -que tanto influyen en la diferenciación de nuestra oferta- y que contemple primar a los agricultores inscritos en DOPs, por su innegable aportación al incremento del fondo de comercio de la marca “Aceite de España”.

También es vital la apuesta por la ampliación del consumo nacional, prestando especial atención a los jóvenes, futuros consumidores y potenciales prescriptores actuales. Se debería orientar la promoción del consumo nacional a conseguir nuevos consumidores y más formados.

Respecto al control de calidad, en este nuevo planteamiento es básico aumentar su intensidad, ya que de dichos controles (que deberían apoyarse en los realizados por organizaciones como las DOPs), dependerá en gran medida el impulso necesario a la imagen de calidad de los aceites de España.

Para finalizar, una reflexión: cualquier seminario, estudio o informe que hable sobre el futuro del sector agroalimentario, centra o valoriza como elementos claves la calidad y la diferenciación que proporcionan el origen y la sostenibilidad; dichos elementos son comunes y definen qué es o como entender el concepto Denominación de Origen Protegida.

Entendemos que no aprovechar estas herramientas es ir en contra del desarrollo de nuestros territorios.