www.mercacei.com
El Ministerio de Consumo defenderá los beneficios nutricionales del aceite de oliva en el Nutri-Score

El Ministerio de Consumo defenderá los beneficios nutricionales del aceite de oliva en el Nutri-Score

lunes 08 de febrero de 2021, 11:06h

google+

linkedin

Imprimir

Enviar

El Ministerio de Consumo está preparando la normativa con la que aprobará el etiquetado frontal de productos alimentarios procesados y envasados. La intención del Gobierno es que el aceite de oliva quede fuera del sistema Nutri-Score, "dado que el actual algoritmo no recoge los beneficios nutricionales de este producto, esencial en la Dieta Mediterránea y con el que Consumo está comprometido", según ha informado este Departamento.

El Ministerio ha recordado que Nutri-Score es un sistema europeo de clasificación de alimentos en función de su calidad nutricional. A través de un algoritmo distribuye cada producto en una escala de cinco colores y letras con el fin de facilitar a los consumidores la comprensión de las propiedades alimentarias de los productos. El problema que España ha trasladado al resto de países que conforman el Comité de Gobernanza de Nutri-Score es que actualmente el algoritmo otorga una "C" al aceite de oliva y esta clasificación lo equipara a otros aceites como el de colza.

Durante su comparecencia en el Congreso el pasado mes de junio, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ya avanzó que la elección de este sistema de etiquetado se debe a que cuenta con más apoyo por parte de científicos y especialistas en nutrición y de asociaciones de consumidores a nivel español y europeo. Según explicó, ninguno de los sistemas de etiquetado existentes es perfecto, aunque Nutri-Score es el que mayor consenso genera. Garzón expuso su intención de contribuir a la mejora de Nutri-Score con una clasificación adecuada para el aceite de oliva.

Países que ya tienen implementando este sistema -Francia, Alemania y Holanda- han mostrado a España su parecer favorable a que el aceite de oliva salga de este sistema de etiquetado. En este sentido, Consumo mantiene conversaciones abiertas con el resto de socios sobre esta cuestión, antes de adoptar la normativa. El objetivo es que, una vez que España lo apruebe y pase a formar parte de los órganos que rigen Nutri-Score, ninguno de los países adheridos al sistema obligue a los productores de aceite españoles a implementar el etiquetado en sus envases, quedando así este excluido del sistema.

En la actualidad, el etiquetado frontal de productos es voluntario en Europa. Ningún país puede, por el momento, obligar a los productores a proporcionar esta información en la parte delantera de los envases, aunque algunas empresas de distribución han empezado a implantarlo. En cualquier caso, la intención de la Comisión Europea es avanzar hacia el etiquetado común y obligatorio en todo el territorio en 2022.

Ante esto, España está trabajando en dos frentes. Por un lado, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), aportando evidencias al Comité Científico de Nutri-Score que ayuden a mejorar la calificación del aceite en el algoritmo. Por otro lado, y mientas esa calificación se mantenga en la "C" actual, Consumo ha acordado con el sector de la distribución que no se exija a las productoras de aceite la inclusión del etiquetado frontal, como forma de salvaguardar los intereses de la industria y proteger al principal producto de la Dieta Mediterránea.

El Ministerio de Consumo ha asegurado que su objetivo es defender el aceite de oliva en España y en el resto de países y evitar un impacto negativo en el futuro, una vez que el sistema de etiquetado sea obligatorio en Europa.

Decisión "insuficiente"

Por su parte, la Sectorial Nacional del Aceite de Oliva Virgen con Denominación de Origen ha calificado de "insuficiente" la decisión del Gobierno de excluir al aceite de oliva virgen del Nutri-Score, ya que "supone de facto no reconocer el valor beneficioso de dicho alimento, puesto que se excluiría de una herramienta que permite acreditar el valor saludable de los alimentos".

El secretario ejecutivo de la sectorial, José Manuel Bajo, sostiene que "el problema no se arregla quitando nuestro aceite de oliva del sistema en España, pues éste se está implantando en numerosos países de Europa, sino luchando para que se le otorgue la máxima calificación de calidad alimentaria, que es la que le corresponde a un producto con las propiedades tan extraordinarias para la salud como nuestro aceite de oliva virgen".

Por esta razón, desde la entidad han reclamado al Gobierno que centre sus esfuerzos en lograr para los aceites de oliva (virgen extra y virgen) la calificación con la letra "A" de este sistema nutricional, que se adjudica a los alimentos de la mayor calidad del continente europeo, y para el aceite de oliva (mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva virgen) la clasificación "B", por encima de los aceites de colza y nuez.

Según la sectorial, las exigencias del sector de proteger la calificación del oro líquido español viene avalada también por la firma de prestigiosos científicos e investigadores en un documento de rechazo a la implantación en España del etiquetado frontal Nutri-Score.

"Se trata de una comunicación abierta, donde se irán incorporando más adhesiones, en la que los firmantes aseguran que la calificación prevista atenta contra la esencia de la Dieta Mediterránea, pues el consumo de aceite de oliva virgen es una parte esencial de dicha alimentación, y podría incluso conducir al abandono de uno de los modelos de alimentación más saludables del mundo, razón más que suficiente para para desaconsejar su implantación en España y exigir su modificación a nivel europeo", ha explicado.

En la misma línea se ha manifestado QVExtra! Internacional -formada por 33 empresas productoras y envasadoras de aceite de oliva virgen extra- que cree "insuficiente" la decisión del Gobierno de excluir al aceite de oliva virgen del Nutri-Score y ha pedido al Ejecutivo que ponga su objetivo en conseguir la calificación con la letra "A" de este sistema semafórico nutricional para los aceites de oliva vírgenes extra y vírgenes, ya que esta puntuación se adjudica a los alimentos de la mayor calidad del continente europeo, y la clasificación "B" para el aceite de oliva (mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva virgen), por encima de los aceites de colza y nuez.

A su vez, la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), junto con sus socios mediterráneos de Recomed, ha insistido en que la única salida posible es exigir que los aceites de oliva vírgenes sean etiquetados con la máxima categoría, es decir, letra A (verde oscuro).

Según AEMO, la solución barajada estos días, que es la implantación en España de este sistema de etiquetado con la exclusión de los aceites de oliva, no es una solución efectiva por dos razones fundamentales. A su juicio, crearía confusión en el consumidor español puesto que generaría gran incertidumbre y sospecha el hecho de que el resto de los productos alimentarios llevaran su información nutricional, mientras que los aceites de oliva carecerían de esa información.

Por otro lado, la asociación ha considerado en el resto de los países donde se encuentra implantado este sistema seguirá apareciendo la letra C (amarillo) para los aceites de oliva, y España exporta hasta 2 de cada 3 litros con la salud como el principal argumento, "por lo que el daño será grave". "Nutri-Score ya esta implantado en Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Suiza, Austria, Portugal o Eslovenia, países, muchos de ellos, grandes consumidores de aceites de oliva españoles", ha precisado.

Por tanto, cree que la única salida que tiene España es no implantar Nutri-Score en tanto los aceites de oliva no sean recalificados, para lo cual "se tendrá que trabajar duro por parte de la AESAN y todos los actores del sector".

Asimismo, la asociación Tierra de Olivos Virgen Extra ha denunciado que "la no aplicación de los criterios de comunicación al consumidor establecidos en el modelo Nutri-Score no es suficiente o es sustancialmente insuficiente para establecer el conocimiento y la defensa del AOVE frente al mercado europeo" y ha reclamado al Gobierno que luche poara conseguir la mayor calificación.

"Entendemos que en el afán de hacer fácil la lectura al consumidor, ha obviado las garantías a la hora de clasificar los alimentos por criterios amplios, científicos y demostrados de su calidad real", ha considerado.

Satisfacción de la Interprofesional

Desde la Interprofesional del Aceite de Oliva Español han acogido con satisfacción el anuncio del Ministerio de Consumo de excluir a los aceites de oliva de la aplicación del etiquetado nutricional, "ya que apunta a la intención del Gobierno de trabajar en la modificación del algoritmo para que el Nutri-Score y aquel que finalmente se adopte a nivel europeo refleje correctamente los beneficios saludables de los aceites de oliva".

"Desde que se habló por primera vez de esta iniciativa, el sector se ha mostrado a favor de la implantación de un sistema de información que permita al consumidor conocer mejor que alimentos han de estar presentes en una dieta equilibrada. Esto sin duda requiere de la reevaluación de la clasificación que ahora mismo obtienen los aceites de oliva (letra “C” con color amarillo), de manera que una adecuada reevaluación se haga extensiva a todos los países que se han adherido a este sistema", ha explicado.

A su juicio, sería un paso importante para la futura implantación de un etiquetado armonizado en toda la Unión Europea, "porque no hay que olvidar que casi el 70% de los aceites que comercializa España se exportan a más de 175 países de todo el mundo, especialmente a la Unión Europea, donde los consumidores todavía no conocen suficientemente las bondades del producto".

El presidente de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Pedro Barato, ha resaltado que “en la campaña pasada, vendimos en la Unión Europa casi el 63% de lo que exportamos a todo el mundo. Eso significa que Europa es el primer mercado mundial para los aceites de oliva. Para nosotros es fundamental que cualquier sistema de etiquetado recoja las evidencias científicas que los investigadores han aportado, en las últimas décadas, sobre sus beneficios saludables. Por eso es tan importante que Nutri-Score reevalúe la nota que reciben los aceites de oliva”.