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La rentabilidad de las explotaciones de Portugal se sitúa por encima del 69,96%

La rentabilidad de las explotaciones de Portugal se sitúa por encima del 69,96%

martes 06 de octubre de 2020, 13:33h

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El informe "El Alentejo portugués como referencia internacional en innovación en materia de olivicultura", elaborado por Juan Vilar Consultores Estratégicos y Consulai, destaca que la rentabilidad de las explotaciones portuguesas está por encima del 69,96% respecto al resto del olivar mundial.

El estudio resalta que Portugal es referencia internacional en el olivar moderno y, en concreto, la región de Alentejo, que están inmersos en un proceso de innovación poniendo de relieve la compatibilidad de una cultura económicamente rentable, que permite crear valor en el sector y en la región, con la promoción de indicadores de desarrollo ambiental y social, es decir, con un impacto significativo en retención de carbono, prestación de servicios ecosistémicos y asentamiento de la población en el territorio. Además, desde 2010 a 2017 multiplicó por más de cuatro su volumen de negocio en el sector oleícola.

El cultivo del olivo en el Alentejo se realiza casi en su totalidad en sistemas modernos, con un 82% de olivar moderno y tan sólo un 18% de olivar tradicional. Además, señala que la región ha realizado una importante inversión en sistemas de producción modernos y eficientes que han dado lugar a un importante incremento de la productividad, invirtiendo también en la instalación de almazaras con la tecnología más desarrollada del mundo, lo que ha permitido mejorar significativamente la calidad de los aceites de oliva, siendo el 95% del aceite obtenido de las categorías virgen y virgen extra.

Todo esto, a su juicio, contribuye a que la rentabilidad de las explotaciones portuguesas esté por encima del 69,96% de los olivares del mundo.

Por otro lado, el estudio indica que la modernización de la agricultura está vinculada a un uso más racional de los recursos, que conduce a mejoras en el bienestar de las comunidades y a una gestión más sostenible del medio ambiente, a través de la participación de la investigación en el proceso de producción, así como de promover la experiencia y el conocimiento de los agricultores.

En términos ambientales, la gestión del suelo en el olivar moderno, como la no movilización, el uso de la cubierta vegetal (cultivos de cobertura o vegetación espontánea) y la incorporación de residuos de poda demuestran, a su juicio, que son prácticas mitigantes e inclusivas de una estrategia que puede mejorar las propiedades del suelo, disminuir las emisiones de CO2 y aumentar la capacidad del suelo como sumidero de carbono.

El estudio concluye que la innovación en la olivicultura, mediante la búsqueda de eficiencia o diferenciación, confirma las afirmaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) relativas a que la modernización de la agricultura mejora el asentamiento de la población rural, profesionaliza la mano de obra e industrias afines y potencia la sostenibilidad social, ambiental y económica.