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Marruecos, un mercado en constante expansión para el aceite de oliva

Marruecos, un mercado en constante expansión para el aceite de oliva

jueves 18 de junio de 2020, 12:32h

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El consumo de aceite de oliva en los últimos 20 años ha experimentado un incremento gradual y constante, una de las razones por las que el mercado del aceite de oliva en Marruecos es de particular interés para las empresas exportadoras españolas. Además, es un mercado en constante expansión, con una renta per cápita y poder adquisitivo crecientes de las clases media y alta, las mayores demandantes de este producto, según un estudio de ICEX España Exportación e Inversiones.

El informe señala que se está viendo una paulatina modernización de los canales de distribución, lo que facilita la importación de productos y su acceso por una mayor proporción de la población, ya que se equilibra la relación calidad/precio. Este factor se ve enfatizado por la proximidad geográfica de España, que ayuda a la reducción de los costes logísticos y de suministro.

De la misma manera, la proximidad cultural y las buenas relaciones entre ambos países benefician particularmente a las empresas españolas en este sector, ya que en Marruecos existe un gran conocimiento y aprecio de los productos de alimentación españoles, en general. Por otro lado, factores como la disminución de aranceles sobre los productos de la Unión Europea (UE), los grandes beneficios para la salud que se han asociado al consumo del aceite de oliva y el aumento del interés por la cocina mediterránea, están provocando un aumento de la demanda.

Comparativamente, durante las últimas cuatro campañas, España ha alcanzado una cuota de mercado del 45% de media, mientras que la cuota de mercado de la producción italiana, que ocupa el segundo lugar, ha sido del 10%. Por su parte, la marroquí fue del 5 %, aproximadamente.

En este sentido, el Gobierno marroquí puso en marcha un plan estratégico de desarrollo agrícola, Maroc Vert (2009-2020), que incluye un programa de desarrollo y mejora del sector oleícola y cuyo objetivo es incrementar la producción, mejorar las condiciones y técnicas de cultivo, y fomentar la inversión privada, la comercialización y la I+D, entre otros.

El consumo de aceite de oliva ha experimentado grandes cambios en los últimos años. En Marruecos mantiene una tendencia positiva, ya es el segundo aceite más consumido, por detrás del aceite de girasol, y supera a grandes economías como Alemania, Reino Unido y Japón, cuyo consumo ha experimentado recientemente un crecimiento notable, según el estudio.

El crecimiento en volumen de las ventas de aceite de oliva en Marruecos durante los últimos años ha sido mayor que el de los otros tipos de aceites comestibles y se estima que esta tendencia continuará, tanto por los beneficios para la salud asociados y el interés por la cocina mediterránea como por el Plan Maroc Vert.

En la actualidad, España es el primer proveedor de aceite de oliva de Marruecos (en 2019, del total importado, un 67% tenía origen español, con un valor de 8,27 millones de euros), seguido de Túnez y Turquía. Sin embargo, estas cifras no son muy significativas, ya que la mayoría de los marroquíes siguen consumiendo aceite de oliva de origen local; se prefiere comprar directamente al productor a granel.

El supermercado se sitúa en cuarto puesto de los lugares de compra favoritos, por detrás de la venta directa, el autoconsumo y el mercado local, aunque está cada vez más presente en el país. Existe una creciente oferta de aceite de oliva en supermercados e hipermercados, pero dado el desconocimiento de España como primer productor mundial, hay una mínima presencia de marcas de nuestro país.

Según ICEX, esta situación supone, para las empresas españolas, una oportunidad de promocionar y potenciar la imagen del aceite español como un producto de alta calidad y de prestigio. Aunque el mercado local abastece la mayor parte de la demanda con un gran número de marcas, su producción sigue muy alejada de los niveles de España y los demás países productores del sur de Europa. Además de oportunidades de inversión, existen, a su juicio, varios nichos de mercado poco explotados, como son el sector de la restauración, en particular los restaurantes españoles y de comida mediterránea, y el de los productos bio y orgánicos, cuya oferta local no es suficiente y no alcanza los estándares de calidad necesarios.