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Perspectivas y retos del sector oleícola: diversificación, innovación y más información al consumidor

Perspectivas y retos del sector oleícola: diversificación, innovación y más información al consumidor

jueves 15 de octubre de 2020, 11:13h

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Lograr una mayor diversificación del producto; conseguir una regulación más concreta y clara en las etiquetas sobre los beneficios para la salud; fomentar una mayor formación hacia el consumidor; lograr una legislación sensorial menos ambigua y rígida con respecto a la innovación, así como desarrollar una marca "denominación de origen España" son los principales retos que se han desprendido de la mesa redonda virtual "Perspectivas y retos del sector del aceite", organizada por AINIA.

La directora general de AINIA, Cristina del Campo, ha considerado que el principal desafío del sector es “ejercer adecuadamente su liderazgo global valiéndose de ejes estratégicos de actuación como: aumentar la competitividad de las explotaciones olivareras y de las empresas oleícolas, reduciendo los costes unitarios de producción, envasado y comercialización e incrementando los ingresos de las explotaciones olivareras”.

También ha apuntado que es necesario potenciar cultivos intensivos y superintensivos, cooperación interempresas, cultivos compartidos, cultivos asistidos o desarrollar una mayor eficiencia en la gestión del agua. Además, ve necesario aumentar los ingresos por la vía de la diferenciación de la oferta y seguir fomentando la elaboración de AOVE con calidad diferenciada a través de DOPs o IGPS.

Elaborar aceites de oliva vírgenes extra con calidad diferenciada; impulsar la diversificación y la sostenibilidad; expandir la oleicultura agroenergética, valorizando la biomasa, hueso y otros subproductos de la olivicultura, o apoyar proyectos de extracción de compuestos de alto valor añadido de la hoja del olivo y del alperujo, han sido algunas de las propuestas de la directora general de AINIA.

El aceite de oliva en las dietas saludables

En cuanto al impulso de la innovación para potenciar el aceite, el director de operaciones del Grupo Acesur, Carlos Jiménez, ha explicado que “intentamos transmitir al consumidor una visión mucho más amplia del aceite de oliva, partiendo de conceptos como la cantidad de ácidos oleicos; sus perfiles antioxidantes o sensoriales o sus usos culinarios con el objetivo de que el consumidor aprecie no sólo la peculiaridades de aceite de oliva virgen extra frente a otros, sino que entienda y valore toda la dimensión y seleccione el que más se ajuste a su perfil”.

Para el director de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta, “es fundamental conseguir diversificar el producto, lo hemos llevado a unas categorías muy definidas tradicionalmente. La innovación debe empezar en el campo, en temas de trazabilidad, calidad y seguridad alimentaria, en la introducción de la automatización, en la investigación de usos y beneficios del producto en la salud”. En este sentido, ha indicado que “echamos de menos una normativa europea clara que nos permita indicar esos beneficios de salud en una etiqueta. Estamos inmersos en una batalla para definir el futuro del virgen extra en la que no debe ser un producto gourmet o muy elitista, sino un producto con mucha variabilidad y para muchos segmentos”.

Por su parte, el gerente de Urzante, Jesús Marín, ha considerado que “hay una legislación muy rígida que no permite mucha innovación en producto. Deberíamos estar unidos para crear una denominación de origen España”.

Regulación y control

Respecto a los controles en el sector, Carlos Jiménez ha indicado que “no hay ningún producto en el mundo más controlado que el aceite de oliva, especialmente el producido en España. Podemos decir que el 99,9% del aceite que se produce y envasa en España cumple todos los requisitos de identidad. Sin embargo, hay una legislación sensorial ambigua”.

Según Rafael Sánchez de Puerta, “el binomio aceite de oliva-fraude es una realidad que debemos desterrar del mundo. El aceite de oliva es el único producto en el mundo al que se obliga a clasificar los aceites por una cata organoléptica, y la diversidad es altísima entre los diferentes paneles. Tenemos que buscar la manera de aplicar el panel con seguridad jurídica para los consumidores y para los productores. Aquí también tiene mucho que decir la investigación”.

Asimismo, Jesús Marín, ha señalado que “ponemos cortapisas para que nuestro propio producto no se valore como corresponde en el exterior, debemos tener un cambio profundo incluso en mentalidad”

Innovación, eco-diseño y sostenibilidad en los envases

La directora general de AINIA ha destacado la relevancia del envase como símbolo de marca y su papel como posicionamiento del producto, mientras que el director de operaciones del Grupo Acesur ha explicado que “el envase debe proteger el producto respetando el medio ambiente, impidiendo el contacto con la luz y el aire como las dos variables que más pueden perjudicar al producto. También hay que tener en cuenta que el transporte del vidrio es más contaminante que el transporte de PET y que hoy en día, disponemos de materiales más sostenibles como biopolímeros y PET reciclado en cada vez mayor medida. Todo ello, unido a la lata y el vidrio, pero asumiendo que tenemos que avanzar en la gestión medio ambiente”.

Según el director de Dcoop, “el consumidor es el que nos dice qué tipo de envase prefiere, hemos utilizado envases muy apropiados como el brick y otros envases que podrían ser adecuados, pero el consumidor no los ha aceptado”.

Por su parte, el gerente de Urzante ha señalado que “estamos buscando soluciones al plástico, tenemos que buscar envases más sostenibles y aquí es donde la investigación juega un papel relevante para lograr soluciones mediante plásticos reciclados o el uso de otros materiales innovadores”.

El aceite como producto reclamo

Sobre el consumo de aceite de oliva, Carlos Jiménez cree que “tenemos que informar al consumidor de que no todos los aceites de oliva son iguales. Es un producto maravilloso con muchas capacidades y usos, el consumidor debe conocerlos para que elija y deje de ser un producto reclamo”.

A su vez, Rafael Sánchez de Puerta ha asegurado que en muy pocos años “se ha producido un cambio de imagen y de conocimiento del producto por parte del consumidor, aunque todavía queda mucho por hacer. La marca blanca ha ayudado a hacer un producto de gran consumo, pero las empresas tenemos mucho trabajo de formación, promoción e información a los consumidores”. Al respecto, ha apuntado que “el consumo se ha visto reforzado en los hogares debido a la relación entre el aceite de oliva y salud, en un momento en el que los consumidores son más sensibles a este tema”.

“El aceite de oliva es salud y bienestar. Tenemos que seguir trabajando en este concepto”, ha añadido Jesús Marín.