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Edición 2015    13 de agosto de 2022

aceite de girasol

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado 31 de marzo medidas excepcionales sobre el etiquetado de los alimentos, como consecuencia de la reducción en el suministro de algunas materias primas provocada por la guerra en Ucrania. Estas medidas se enmarcan en el Real Decreto-ley aprobado por el Gobierno por el que se adoptan acciones urgentes en el marco del Plan Nacional de respuesta a las consecuencias económicas y sociales del conflicto bélico.

No dejemos que los lejanos campos de colza nos impidan ver nuestro olivar

El mercado de las grasas en España se ha visto convulsionado este mes de marzo ante una situación nueva, nunca antes conocida y derivada de la guerra en Ucrania, que sin duda merece una reflexión desde dentro.

Un mes después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, las empresas que forman parte de la Federación Europea de la Industria de Aceites Vegetales y Alimentos Proteicos (FEDIOL, por su siglas en inglés) continúan monitoreando la evolución del mercado y evaluando las consecuencias a corto y largo plazo de la pérdida repentina de cultivos oleaginosos ucranianos. Según ha señalado esta organización, el déficit de materias primas ucranianas en el mercado de la UE - en particular de aceite de girasol- que no puede sustituirse a corto plazo, ya ha provocado ajustes en el mercado.

Ante las dificultades para el suministro de aceite de girasol por el conflicto bélico, que se ha visto muy afectado por nuestra dependencia del mercado ucraniano, algunos hosteleros están empezando a sustituir este producto por aceite de oliva -que se presenta también como una alternativa para la industria agroalimentaria- y aceite de orujo de oliva.

El Ministerio de Consumo ha publicado una serie de medidas excepcionales y temporales para permitir cambios en el etiquetado de los alimentos que lleven aceites vegetales ante la situación provocada por la invasión rusa de Ucrania, con el fin de garantizar tanto el abastecimiento adecuado de estos productos como la información a los consumidores.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, señaló ayer en el Senado que estamos en un momento "particularmente grave" por la guerra que tiene lugar en Ucrania, y aseguró que debemos ser capaces de conseguir dar una respuesta adecuada a problemas como el incremento de los precios de la energía y de las materias primas, que afectan al conjunto de la sociedad y, en particular, al sector agroalimentario.

La guerra en Ucrania ha provocado un desabastecimiento histórico de grasas y aceites de semillas en el mercado, hasta el punto de que no es descabellado pensar que el aceite refinado podría llegar a superar la cotización del virgen extra. Mercacei ha preguntado a los principales actores del sector sobre el complejo escenario abierto por el conflicto y sus repercusiones a corto plazo. Mientras que algunas asociaciones y empresas consultadas se han reservado su opinión al respecto, esto es lo que nos han contestado productores y operadores del sector.

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) ha asegurado que algunas empresas de distribución alimentaria están adoptando medidas de limitación de venta de aceite de girasol debido "al comportamiento atípico del consumidor que se ha producido en las últimas horas".

Los últimos datos del panel de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), recogen que el consumo de aceite de oliva en el año móvil, es decir, de octubre de 2019 a septiembre de 2020, fue de 400,5 millones de litros (+13,4%) por valor de 1.199,54 millones de euros (+2,8%). Por su parte, el consumo per cápita de este producto en dicho período fue de 8,95 litros.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha analizado el volumen de compra de los hogares españoles el pasado mes de abril, de cuyos resultados se desprende que el volumen de compra de aceite fue un 24,1% más que en abril de 2019, con un total de 57.587.380 kg.

El consumo de aceite de oliva en los hogares españoles subió un ligero 0,79% interanual en octubre de 2019 hasta 32,2 millones de litros, por un valor de 100,2 millones de euros, un 10,9% menos que en el mismo mes de 2018, según los últimos datos del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

El consumo de aceite de oliva en los hogares españoles subió un 5% en el séptimo mes de este año, hasta 28,9 millones de litros, mientras que el gasto en este producto se situó en 99,7 millones de euros, un 4,8% menos que en el mismo mes de 2018, según los últimos datos del panel de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

La organización agraria Asaja-Córdoba ha informado del final de la campaña del girasol en la que se ha registrado una reducción de la superficie de este cultivo en la provincia de Córdoba del 15% en referencia al año pasado, debido a su escasa rentabilidad.

España ha registrado la mayor caída de Europa en las ventas en volumen de aceite de oliva en el último año, con una bajada del 6,8%, según datos de IRI. A nuestro país le siguen los descensos de Alemania (-6,7%) y Grecia (-6%), mientras que Holanda e Italia mostraron las menores reducciones de volumen con un -0,4% y un -0,6%, respectivamente.

Un estudio del CSIC determina que la composición del aceite de orujo de oliva, muy rico en ácido oleico y con compuestos bioactivos relevantes, justifica sus propiedades diferenciales en la fritura, en cuanto a durabilidad y efectos saludables frente al aceite de girasol convencional y girasol alto oleico.